Huevos, el alimento casi perfecto

Los huevos son un alimento tan importante desde el punto de vista nutricional, que son los que contienen la proporción más adecuada a nuestros requerimientos dietéticos con respecto a proteínas, grasas, minerales y vitaminas, además de ser hipocalóricos. La clara está formada por proteínas ricas en aminoácidos esenciales, y la yema contiene grasa, proteínas, vitaminas A y D, además de calcio, hierro y fósforo. Uno de los principales aportes del huevo es la colina, compuesto fundamental de los fosfolípidos que forman las membranas celulares, y también un precursor de la acetilcolina, un neurotransmisor de mucha importancia en el sistema nervioso central.

Si bien los huevos son el alimento ideal en muchos aspectos, tienen dos grandes inconvenientes. En primer lugar, su alto contenido de colesterol (en la yema), lo cual los ha convertido en el gran excluido de la mayoría de las dietas, en especial de aquellas que buscan evitar riesgos cardiovasculares. Y en segundo lugar, su alto contenido de colina, ya que si bien esta vitamina cumple importantes funciones en el organismo, su exceso se ha relacionado, al igual que la carnitina, con un aumento de la TMAO, aquella sustancia implicada en forma directa con la formación de placas de colesterol en las arterias. De manera que según estudios recientes, la relación entre el alto consumo de huevos en la dieta y las enfermedades cardiovasculares no dependería solo del colesterol, sino también del efecto de la flora intestinal sobre estas sustancias. Recordemos también que la formación de TMAO estaría relacionada con una dieta muy rica en carnes, y ahora sabemos, también en huevos.

Así que, al igual que con la carne, nos encontramos en una situación contradictoria, en que no sabemos si debemos incluirlo en la dieta o evitarlo. En general, se recomienda no consumir más de 4 ó 5 por semana, pero al sacar la cuenta debe considerar que este alimento está presente en numerosas recetas. Sin embargo, debe ser evitado por personas que padezcan enfermedades hepáticas, cálculos en la vesícula, y por supuesto, por quienes sean alérgicos. Aquellos que sufran de colesterol alto o enfermedades cardiovasculares pueden conversar con su médico acerca de la conveniencia de incluirlo en su dieta, y en qué cantidad.

Los huevos contienen todos los nutrientes requeridos en la proporción ideal, y son bajos en calorías, pero su consumo excesivo se ha relacionado con enfermedades cardiovasculares. En condiciones de salud normal se recomiendan cuatro o cinco a la semana.

Aprender a leer las etiquetas nutricionales

Cuando hablamos de la alimentación ideal es probable que nos venga a la mente la imagen de la comida casera elaborada con ingredientes naturales. Y si bien esto sería lo más recomendable, no siempre resulta posible. En el ajetreo de la vida diaria, no es difícil que nos veamos obligados a emplear algún que otro alimento de origen industrial.

En estos casos es importante leer la etiqueta del producto en cuestión, porque eso nos permitirá saber qué es lo que estamos comiendo con exactitud. Lo más sencillo, y lo que la mayoría de las personas ya hacen, es precisar la fecha de caducidad y los ingredientes. Entre estos últimos, además de descartar aquellos que puedan producir alergias (lo cual sería muy específico para cada persona), también hay que tomar en cuenta la presencia de grasas hidrogenadas (trans), cuyos efectos perjudiciales y sobre el aumento de peso ya han sido detallados, los azúcares o jarabes ricos en fructosa, por su inducción a los aumentos bruscos de insulina, y la sal, por su influencia sobre la retención de líquido. Además de esto, es conveniente conocer los preservantes y aditivos químicos que ingerimos con el fin de evitar su consumo excesivo.

Una vez determinados cuáles son los ingredientes, la etiqueta de cualquier producto también nos aporta información sobre sus características nutricionales.